El Secreto de los Atletas de Clase Mundial

El Secreto de los Atletas de Clase Mundial

Existen algunos estudios realizados a atletas profesionales durante los últimos años que han tenido conclusiones sorprendentes. Uno de ellos fue basado en entrevistas a más de 40 atletas de clase mundial en sus respectivas disciplinas. Se consideraron esquiadores, maratonistas, kayakistas, surfistas, ciclistas y triatletas, entre varios otros.

Para sorpresa de los realizadores, encontraron una gran diversidad en los hábitos diarios de estos atletas; algunos realizan sesiones de estiramiento, otros yoga, algunos son veganos, otros basan su dieta en la carne roja, algunos toman baños de hielo, otros sauna, etc. Pero hubo sólo un aspecto realmente común entre todos los entrevistados; el 100% de ellos ponían especial atención al sueño.

Al estresar el organismo con el entrenamiento, este entra en un estado llamado catabólico. Se libera el cortisol, lo que nos hace sentirnos cansados. Si escucháramos atentamente a nuestro organismo y le hiciéramos caso descansando, lograríamos entonces hacerlo pasar a un estado anabólico, volveríamos siempre recuperados y más fuertes. En los casos que nos negamos a descansar, y seguimos entrenando, el deterioro continúa, y muy probablemente nuestra salud y desempeño mermen.

La recuperación se genera especialmente durante el sueño. Una vez ya ya llevamos durmiendo alrededor de 1 hora, las hormonas anabólicas comienzan a inundar el organismo. Después del primer ciclo de sueño REM, se libera testosterona y hormona del crecimiento humano (HGH), las cuales son esenciales para el crecimiento muscular y óseo. Los niveles se mantienen altos hasta que despertamos.

Con todo lo anterior, queda bastante claro cuál es la principal ventaja de los atletas “dedicados” con respecto a los amateur; al final del día, tienen más tiempo disponible para dormir. No es que duerman porque son elite, son elite porque duermen.

Lamentablemente, muchos atletas amateur no siguen el ejemplo de los atletas de clase mundial. Caen continuamente en la tentación de pensar que es mejor entrenar más, e incluso sacrificar horas de sueño para eso. Este tipo de pensamiento es especialmente común en gente con poco tiempo, como atletas amateur con negocios o trabajos muy demandantes.

Sólo para dejarlo claro; estamos totalmente de acuerdo en que se necesita entrenar duro para mejorar, de hecho no hay otra forma de lograrlo. Sin el estímulo que genere estrés, no hay ningún tipo de descanso que pueda generar mejora. Pero eliminar esa hora de sueño para sustituirla por entrenamiento, rara vez es una buena idea.

En resumen:
– Convénzase que dormir es bueno, y que de hecho es necesario y productivo
– Intente dormir entre 7 y 9 horas por noche
– A los que entrenan intensamente y lo puedan hacer, considerar 10 horas de sueño no es una mala idea

Pruebe, evalúe y saque sus propias conclusiones. Yo ya les compartí las mías.

 

 

Gonzalo Saieg
Industrial Engineer, MSc
Ironman Certified Coach
Team Meeting Point Founder

 

 

 

 

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