La Paradoja del Descanso

La Paradoja del Descanso

Actualmente la comunidad del running no para de hablar de la posibilidad de terminar una maratón en menos de 2 horas. En los años 1940-1950 se dio algo muy similar; era imposible correr 1 milla en menos de 4 minutos.

La evolución de los records fue de 4 minutos y 14 segundos en 1913, luego 4 minutos 6 segundos en 1934 y posteriormente 4 minutos 1 segundo en 1945, pero no había caso con bajar la barrera de los 4 minutos.

En 1954 el atleta Inglés Roger Bannister declaró públicamente que perseguiría nuevamente conseguir bajar los 4 minutos. El tomó una decisión muy cuestionable en la época; abandonó el plan de entrenamiento de pista e intervalos, y se fue a descansar a las montañas, 2 semanas antes de la prueba. Durante esos días, se dedicó a pensar y conversar con sus amigos de otros temas, caminó e hizo algo de senderismo, algo muy por debajo de la exigencia que estaba acostumbrado. Cuando volvió a la ciudad, siguió descansando durante 3 días más, y dejó que su cuerpo se siguiera recuperando de todo lo que había entrenado en los meses anteriores. Finalmente, volvió a la pista en Oxford el 6 de Mayo de 1954. El resultado, nuevo record mundial; 3 minutos 59.4 segundos.

Descansar antes de una prueba puede ser que nos parezca lógico en la actualidad, 60 años después del record de Bannister, pero hasta los años 1950 eso no era así; los atletas pensaban que a mayor estrés, mayor sería el rendimiento en competencia.

Increíblemente, más de 60 años después, con una teoría de periodización universalmente aceptada, seguimos encontrando casos retrógrados, donde entrenadores y atletas siguen entrenando como los cincuentas, estresando su cuerpo hasta el último momento, dejando de lado la magia de la super-compensación que nuestros organismos son capaces de hacer. Yo sé que cada atleta tiene su fórmula, su ritual, y que cada uno tiene derecho a ejecutarlo como estime conveniente, sólo quiero dejar en claro que esas ultimas sesiones, en algunos casos largas e intensas, uno o dos días antes de una prueba de endurance, están totalmente demás, eso lo puedo asegurar.

El ciclo de la periodización es muy sencillo:
1. Aislar el músculo o la capacidad que se quiere mejorar
2. Estresarla
3. Descansar y recuperar, permitiendo que la adaptación ocurre
4. Repetir (aumentando levemente el punto 2)

Actualmente la tecnología esta de nuestro lado, podemos registrar todos nuestros entrenamientos, estimar las cargas reales, entender el impacto en el organismo y por ende optimizar la forma en que llegará un atleta a un evento determinado. Sin duda hay que estresar, pero todo a su debido momento y con la debida anticipación.

Gonzalo Saieg
Industrial Engineer, MSc
Ironman Certified Coach
Team Meeting Point Founder

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